Uno de los errores más habituales al comprar una alarma es fijarse solo en la marca o el precio, sin tener en cuenta si el kit elegido realmente cubre todos los puntos de acceso de tu vivienda. Un piso de 60 m² no tiene las mismas necesidades que un chalet de dos plantas con jardín, y comprar de más (o de menos) tiene consecuencias directas en el precio y en la protección real. Te explicamos cómo calcularlo bien.
El error más común: comprar el kit «estándar» sin pensar en tu vivienda
La mayoría de kits básicos que se venden como «pack inicial» incluyen 1 central, 1-2 sensores de apertura y 1 sensor de movimiento. Esto puede ser suficiente para un estudio o piso pequeño, pero se queda claramente corto en una vivienda con varias puertas exteriores, ventanas a pie de calle o varias plantas. Antes de comprar, es fundamental hacer un pequeño «inventario» de tu vivienda.
Cómo calcular cuántos sensores necesitas
Paso 1: Cuenta los puntos de acceso exteriores
Todas las puertas y ventanas que dan al exterior (calle, jardín, terraza, patio) deberían tener, idealmente, un sensor de apertura. No hace falta cubrir ventanas interiores que dan a un patio de luces sin acceso, o ventanas en pisos muy altos sin balcón practicable.
Paso 2: Añade sensores de movimiento en zonas de paso
Un sensor de movimiento bien colocado en el pasillo principal o el salón puede cubrir el paso de un intruso aunque no hayas puesto sensor en cada ventana individual. Es una forma eficiente de ampliar la cobertura sin multiplicar el número de sensores de apertura.
Paso 3: Valora si necesitas cobertura exterior
Si tienes jardín, patio o garaje independiente, puede interesarte un sensor de movimiento exterior resistente a la intemperie, distinto de los sensores de interior.
Guía orientativa según tipo de vivienda
Piso o apartamento pequeño (hasta 70 m²)
- 1 sensor de apertura en la puerta principal
- 1-2 sensores de apertura en ventanas de fácil acceso (planta baja o con balcón)
- 1 sensor de movimiento en el salón o pasillo principal
- Total recomendado: kit básico de 3-4 sensores, suficiente en la mayoría de marcas económicas
Piso o vivienda mediana (70-120 m²)
- 1 sensor en puerta principal
- 2-3 sensores en ventanas y balcones accesibles
- 1-2 sensores de movimiento (salón y pasillo)
- Total recomendado: kit medio de 5-6 sensores
Chalet o vivienda unifamiliar de una planta
- 1-2 sensores en puertas exteriores (principal y trasera/garaje)
- 3-4 sensores en ventanas accesibles desde el exterior
- 1-2 sensores de movimiento interior
- 1 sensor de movimiento exterior si hay jardín
- Total recomendado: 7-9 sensores
Vivienda de dos o más plantas
- Sensores en todos los puntos de acceso de la planta baja (prioritario, es el punto de entrada más habitual)
- Sensores de movimiento en cada planta
- Considera sensores de apertura también en ventanas de planta superior si hay balcones, terrazas o árboles cercanos que faciliten el acceso
- Total recomendado: 8-12 sensores, según número de habitaciones y accesos
¿Compensa más un kit ampliable o comprar todo de golpe?
Nuestra recomendación es empezar por los puntos de acceso principales (puerta de entrada y ventanas de planta baja) y ampliar progresivamente si lo necesitas, en vez de comprar de golpe todos los sensores posibles «por si acaso». La mayoría de sistemas actuales, tanto con cuotas como sin cuotas, permiten añadir sensores más adelante sin tener que cambiar de central, así que no hay ninguna prisa en cubrirlo todo desde el primer día.
Errores habituales al calcular la cobertura
- No cubrir el garaje si tiene acceso directo a la vivienda: es uno de los puntos de entrada más habituales y muchas veces se olvida.
- Colocar el sensor de movimiento mal orientado, apuntando a una pared o mueble alto que bloquea el campo de detección.
- No tener en cuenta las mascotas: si tienes perro o gato de cierto tamaño, necesitas sensores de movimiento con función «pet immune» para evitar falsas alarmas constantes.
- Olvidar segundas residencias con acceso desde el jardín o garaje independiente, que a veces se protegen peor que la vivienda principal.
Conclusión
No existe un kit de alarma «universal» que sirva igual para cualquier vivienda: el tamaño, el número de plantas, los puntos de acceso y si tienes jardín o mascotas son factores que determinan cuántos sensores necesitas realmente. Hacer este cálculo antes de comprar te evita tanto pagar de más por sensores que no vas a usar, como quedarte con puntos ciegos sin cubrir en tu vivienda.
Lo ideal es combinar ambos: los sensores de apertura detectan la entrada exacta por donde accede el intruso, mientras que los de movimiento cubren zonas de paso más amplias con menos dispositivos. Para presupuestos ajustados, prioriza siempre la puerta principal y después añade movimiento en el salón.
No es estrictamente necesario, pero añade una capa extra de seguridad por si algún punto de acceso queda sin cubrir (por ejemplo, una claraboya o tragaluz que no suele llevar sensor de apertura).
Los sensores estándar sí, lo que puede generar falsas alarmas. Existen sensores específicos «pet immune», diseñados para ignorar el movimiento de animales de hasta cierto peso (normalmente hasta 20-25 kg), muy recomendables si tienes mascota.
Depende de la marca, pero orientativamente entre 15 € y 45 € por sensor adicional, según el tipo (apertura, movimiento o rotura de cristal). Puedes consultar el desglose completo en nuestra guía de precios y cuotas de alarmas.